El Patronato Provincial de Turismo de Segovia quiere compartir contigo todos los tesoros que alberga la tierra segoviana...
Segovia, de todo para todos
Más que hablar de ruta concreta, deberíamos decir "espacios con ejemplos del románico". Y es que por 23 todo el área provincial, sobre cualquier tipo de terreno, encontramos iglesias y ermitas románicas, como asimismo otros edificios de características similares. El románico es, pues, el estilo predominante en la provincia, tanto el románico de piedra como el de ladrillo; de ambos hay bellísimos ejemplos. Pero existe una cualidad en las construcciones del románico segoviano que las hace muy particulares, cual es la incorporación, en muchas de ellas, de un pórtico o atrio adosado a los muros del templo y separado del exterior por arcos adornados generalmente con artísticos capiteles. A estos espacios se les suele conocer como los sitios donde se celebraban concejos y reuniones de los habitantes de cada lugar.
Un catálogo medianamente completo de estos edificios del románico segoviano sería imposible de registrar aquí por su extensión y por la facilidad de caer en la omisión; menos, pues, tratar de encajarlo en una o varias rutas. Por ello, parece preferible enunciar los méritos y principales características de algunos de estos monumentos para que el visitante tenga una orientación y sea él, en definitiva, el que elija el camino a seguir. Porque, además de los estilos románicos de templos y ermitas, también hay otros innumerables objetos artísticos del mismo estilo (pilas bautismales, portadas, pinturas murales, tablas...) y de otros orígenes, no menos meritorios y originales.
Por ejemplo; saliendo de Segovia hacia el Puerto de Somosierra, por la N-110, enseguida encontramos la localidad de Torrecaballeros, poseedora de un templo interesante. Y pocos kilómetros más allá, desviándonos hacia la izquierda, entraremos en Sotosalbos, un pintoresco conjunto urbano donde destaca una magnífica iglesia del siglo XIII con muy interesantes motivos arquitectónicos y dos magníficas portadas en el atrio, que tiene siete arcos. En el interior, la imagen también románica de la Virgen de la Sierra y un pequeño museo. A poca distancia de este lugar, otros dos templos románicos muy atractivos, el de Pelayos del Arroyo y el de La Cuesta, este último encumbrado en una colina, depositario de unas excelentes tablas del siglo XV y unas pinturas murales del XIII.
Por esta comarca hay otros templos del mismo estilo, con características peculiares cada uno de ellos: Tenzuela, Tejares, El Guijar de Valdevacas, Torre Val de San Pedro, Navafría, Arcones, Prádena... Más adelante, atravesada la autovía Madrid-Burgos, entrando en la zona de los pueblos serranos, encontramos Riaza, pueblo típicamente serrano con unas interesantes muestras de arquitectura rural y una iglesia de fuerte torre de estilo gótico renacentista. Muy cerca de esta Villa hay varios pueblecitos muy significativos por los materiales empleados en la construcción que forman parte de la ruta del color como son los Pueblos Negros: Becerril, El Muyo y El Negredo. Pueblos Rojos: Villacorta y Madriguera. Pueblos Amarillos: Alquité y Martín Muñoz de Ayllón. El Muyo, con pavimento y casitas de pizarra (pueblo negro) y Madriguera, con edificios de piedra roja procedentes de una cantera ferruginosa (pueblo rojo).

Parque Natural Hoces del Río Riaza
Tampoco queda lejos de la villa riazana la de Ayllón, última localidad segoviana junto a la N-110 lindando con la provincia de Soria. Ayllón posee un puente de origen romano sobre el río Aguisejo y una iglesia de San Miguel del románico tardío, junto a las ruinas de la de San Juan, del mismo estilo. Aquí hay que aprovechar para hacer un recorrido por el pueblo y contemplar la Plaza Mayor con su Ayuntamiento del siglo XVI, los palacios de Juan de Contreras y del Obispo Vellosillo (que alberga un interesante Museo de Arte Contemporáneo),
así como la popular torre de La Martina, resto de una fortificación, en lo más alto del Caserío.
Continuamos viaje hasta otra localidad también cercana, Maderuelo, con su recinto amurallado junto al embalse de Linares, cuyas aguas ocultan un puente romano que puede contemplarse cuando baja el nivel de aquéllas; también junto a este embalse, la ermita de la Vera Cruz, que poseía unos maravillosos frescos románicos que, con ocasión de la construcción del embalse, fueron trasladados en 1946 al Museo del Prado.
La ruta del mudéjar segoviano se puede vivir principalmente a través de dos pueblos a los que ya nos hemos referido, Coca y Cuéllar, además de Aguilafuente, Samboal, Carbonero el Mayor, Gomezserracín, Chatún, Pinarejos…