Hace unos meses conocíamos la noticia que la Procesión de Viernes Santo o del Silencio del Real Sitio de San Ildefonso era reconocida como Procesión de interés turístico regional. Un reconocimiento al trabajo y labor llevada a cabo por la parroquia, cofradías, ayuntamiento, vecinos y otras entidades durante muchos años en nuestro municipio. Mi enhorabuena y felicitación para todos.
A raíz de este reconocimiento me gustaría animar a todos a aprovechar estos días de Cuaresma y Semana Santa para que sean días de hacer silencio interior y exterior, para escuchar lo que Dios nos quiere decir, lo que tiene preparado para todos nosotros. Contestemos a esta pregunta: ¿Para quién soy? ¿Qué espera Dios de mi? Aprovechemos todo lo preparado en estos días para ello:
- Los espacios de oración, especialmente ante el Santísimo los miércoles de cuaresma o el Jueves Santo. Dedica un rato a mirar al amor de los amores. Haz una parada y no tengas prisa.
- Las diferentes procesiones, escuchando la música de la corneta, la dulzaina o los cantos mientras contemplamos las imágenes.
- La participación en las celebraciones, empezando el miércoles de Ceniza y terminando el Domingo de Resurrección, haciendo silencio y dando gracias a Dios por todo lo vivido en cada una de ellas. Recuerda que Cristo se entregó y resucitó por nosotros. Recuerda que la procesión es una prolongación de la celebración. Acércate al sacramento de la Confesión, déjate tocar por la misericordia de Dios. Comulga para ser custodia de Cristo entre los tuyos.
- La escucha de la Palabra de Dios en las charlas cuaresmales, en el pregón, en los viacrucis de los viernes o el Miércoles Santo, en los novenarios o distintos actos religiosos. Una invitación a leer en este año el relato de la pasión según San Mateo. Recuerda que el silencio es el lugar del encuentro, donde Dios habla en la interioridad más profunda del alma. En palabras de San Juan de la Cruz: «una palabra habló el Padre, que fue su Hijo, y ésta habla siempre en eterno silencio, y en silencio ha de ser oída del alma».