“No es Carcasona, es Cuéllar”. Así nos invita la Diputación de Segovia a (re)descubrir una de las villas medievales más emblemáticas de la provincia.
A veces buscamos fuera paisajes, monumentos e historias que, sin darnos cuenta, tenemos mucho más cerca de lo que imaginamos. La campaña de Turismo Provincia de Segovia y la Diputación Provincial de Segovia, bajo el lema ‘La Provincia de Segovia, un mundo entero por descubrir’, invita precisamente a eso: a redescubrir la provincia con otros ojos y a encontrar en ella rincones capaces de rivalizar con algunos de los destinos más admirados de Europa.
“No es la Toscana, es Sotosalbos”; “No son los Alpes, es La Pinilla”; o “No son los acantilados de Irlanda, es la Risca de Valdeprados” son algunos de los mensajes que acompañan esta propuesta turística. Entre todos ellos destaca una comparación especialmente sugerente: “No es Carcasona, es Cuéllar”, una invitación a viajar al pasado medieval sin salir de la provincia de Segovia.
Cuéllar, una fortaleza medieval llena de historia
La silueta de Cuéllar, coronada por su castillo y rodeada por su recinto amurallado, recuerda inevitablemente a las grandes villas fortificadas europeas. Sin embargo, la localidad segoviana posee una personalidad propia que la convierte en uno de los conjuntos históricos más singulares de Castilla y León.
El gran símbolo de la villa es el Castillo de los Duques de Alburquerque, conocido también como el “Castillo de los Cuentos”. Sus muros han sido escenario de siglos de historia, desde enfrentamientos nobiliarios hasta intrigas palaciegas vinculadas a la corte castellana.
Entre sus episodios más conocidos se encuentra la historia de Beltrán de la Cueva, uno de los personajes más influyentes del reinado de Enrique IV de Castilla. La creciente influencia del noble provocó rumores y tensiones dentro de la corte, hasta el punto de relacionarle con el nacimiento de Juana la Beltraneja. Aquella disputa sucesoria marcó una de las etapas más convulsas de la Castilla del siglo XV y convirtió al castillo de Cuéllar en escenario indirecto de una de las grandes controversias de la historia castellana.
Pero la riqueza de Cuéllar va mucho más allá de su fortaleza. Pasear por sus calles empedradas permite descubrir casas tradicionales, plazas con encanto y un extraordinario patrimonio mudéjar. Iglesias como Iglesia de San Martín o Iglesia de San Esteban conservan impresionantes artesonados y forman parte de un legado artístico que convierte a la villa en uno de los referentes del mudéjar en la provincia.
Un mundo por descubrir sin salir de Segovia
Con la campaña ‘La Provincia de Segovia, un mundo entero por descubrir’, se pone en valor que para encontrar un patrimonio cultural y natural inigualable, no hace falta ir lejos. El encanto de Carcasona está en Cuéllar; la paz idílica de la Toscana la encontramos en Sotosalbos; y la serenidad de Japón, en el Hayedo de la Pedrosa. La provincia de Segovia, con sus rincones mágicos, nos espera para ser redescubierta.
Vídeo Cuéllar pinchando aquí
Fuente: Segoviaudaz