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Los guías de turismo denuncian un fraude millonario por el intrusismo

Los guías de turismo denuncian un fraude millonario por el intrusismo

Guías oficiales de turismo en la provincia de Segovia han hecho una estimación del dinero que dejan de ingresar al año debido al intrusismo profesional y calculan que la cifra puede acercarse a los 600.000 euros. Denuncian además un fraude millonario a Hacienda y a la Seguridad Social, ya que la actividad de lo que denominan guías ‘pirata’ entra dentro de la economía sumergida que solo aflora al exterior con las inspecciones.

Precisamente, otra de las denuncias del colectivo, que está agrupado en torno a la Asociación de Guías de Turismo de Segovia, es que la Junta de Castilla y León no está llevando a cabo inspecciones de esta actividad lo que facilita que el intrusismo campe a sus anchas.

Miguel Rodríguez, miembro de la directiva de la asociación segoviana, ha comentado que entre los guías oficiales de Segovia han puesto en común información y han calculado que de media llegan cada día a la capital segoviana unos quince grupos de turistas que no contratan guías oficiales, lo que, multiplicado por 365 días del año y 110 euros de media de coste de servicio, ofrece un resultado que supera los 600.000 euros.

Reconoce que se trata de una estimación pero es fruto de su experiencia profesional en el día a día, de la observación del importante movimiento de visitantes que registra una ciudad Patrimonio de la Humanidad como Segovia.

El crecimiento del turismo, especialmente del oriental, aunque no en exclusiva, en los últimos años, contrasta con los recursos de la administración competente en la regulación de las actividades turísticas, la Junta de Castilla y León.

Rodríguez explica que la asociación ha mantenido encuentros con los responsables del Servicio Territorial de Cultura y Turismo en varias ocasiones y, por ejemplo, en 2014 ya se les transmitió a los guías oficiales “que el único inspector que había estaba saturado y no podía salir a hacer controles”. A raíz de su reclamación “salió un día, paró a un guía chino que no estaba habilitado pero el resto sí tenía el carné azul, con lo que la inspección concluyó que no había turismo ilegal”, añade para ejemplificar la forma de actuar de la administración.

Por si fuera poco, en la última reunión celebrada la primavera pasada, la jefa del Servicio Territorial, Ruth Llorente, les comunicó que no había inspector para la actividad turística (no solo para el control del fraude por guías no habilitados, sino tampoco para restaurantes, hoteles, apartamentos turísticos, etc.). “Nos dijo que era una cuestión que tenía que resolver Valladolid –por la Consejería– y parece que se lleva posponiendo varios meses”, comenta este integrante de la directiva de la asociación local.

Fuentes del colectivo de guías califican de insostenible esta situación y apuntan que “solo con dos o tres multas, que pueden llegar a 6.000 euros, se podría pagar el sueldo anual de un inspector”.

HABILITACIÓN DE GUÍAS

La Asociación de Guías de Turismo de Segovia supera los 20 asociados, lo que no quiere decir que no haya más guías oficiales que operen en la provincia. Prácticamente todos son autónomos y otro problema al que se enfrentan es que mientras en Castilla y León las pruebas para habilitación, y las de ampliación de idiomas, son de las más duras del territorio español, en comunidades autónomas como Canarias es suficiente con que presenten un trabajo por escrito y acrediten que han finalizado los estudios universitarios de Turismo.

Hace unos años la legislación española se adaptó a una directiva europea que permite que los guías turísticos habilitados en una comunidad autónoma puedan trabajar sin restricciones en todo el territorio del Estado.

“Hay algunos casos de personas que se han empadronado en Canarias en casa de amigos o familiares para obtener la habilitación”, comentan guías de la asociación segoviana. La controversia está servida, ya que para muchos profesionales se trata de un trato discriminatorio para una misma actividad.