Los fieles y devotos honraron a la Virgen el día de su Romería en una jornada marcada por las medias sanitarias

23.09.21 A pesar de la pandemia, la fe hacia la Virgen de El Henar ha superado la situación y, aunque haya sido bajo las medidas de seguridad, los fieles han cumplido con el rito de cada año que hadado origen al Año Jubilar. Tras la novena, llegó el fin de semana grande para la Virgen y para el Santuario. Siempre pendientes de la normativa vigente, el Rosario de las Antorchas y la Romería de El Henar no se pudieron celebrar por precaución.

El paraje de El Henar recibió a gran cantidad de fieles a la misa que precede al Rosario de las Antorchas. Un templo casi al máximo de la capacidad permitida sirvió para recordad lo que es esa fidelidad de los peregrinos y devotos, más si cabe en un año tan importante como este, el Año Jubilar.

Los presentes encendieron sus velas para rezar, cantar y orar a la Virgen a través de la luz de las velas. Sin embargo, algunos fieles sí acudieron a los exteriores del templo y siguieron las oraciones con su vela desde allí. Un gran despliegue de seguridad veló por mantener las medidas vigentes si se aglomeraba la gente.

El domingo fue la jornada en la que la fe a la Virgen del Henar se antepuso a cualquier situación; procurando guardar distancia y siempre con mascarilla, los devotos se reunieron en el entorno del templo para seguir la misa de campaña. En el interior, la capacidad permitida se completó, con fieles que acudieron con antelación para poder asistir a esta importante eucaristía que presidió el obispo de Segovia, César Franco.

Además, se ofreció un manto confeccionado por madre e hija de Quintanilla de Onésimo en la eucaristía, un momento muy emotivo, mientras la pradera se llenaba de gente que pasó su jornada de domingo al aire libre y en un paraje lleno de significado para muchos vecinos de toda la comarca.

Sin embargo, la estampa de este 2021 no ha tenido nada que ver con la del año anterior. La vacunación ha tenido que ver en poder ver los alrededores del templo llenos de fieles, y una cola de espera para poder visitar el camarín de la Virgen que daba la vuelta al Santuario. Igualmente, la pradera se convirtió en lugar de encuentro para comer: mesas y utensilios de campo hacían de este domingo, casi, el antecedente de un domingo normal de El Henar que se espera llegue en 2022.

Fuente: El Adelantado de Segovia